SOLOLÁ. Según la Autoridad Para el Manejo Sustentable de la Cuenca del Lago de Atitlán y su Entorno, (AMSCLAE), esto en la actualidad no afecta directamente al Lago de Atitlán, pero en temporada lluviosa sí se vería afectado ya que los nutrientes que funcionan como alimento a las cianobacterias podrían ser arrastrados hacía el lago.

El agua antes de caer al suelo pasa por la vegetación, si no tenemos todas esas plantas y hojas, al momento de llover todo el agua cae directamente al suelo con mucha fuerza y eso mueve los suelos y hace que sean arrastrados hasta el lago.

Los suelos contienen elementos como el fósforo que sirven de alimento a las cianobacterias, aparte de todo ese material quemado que llegará al lago.

El incendio no tuvo cobertura mediática, pese a la trascendencia en el turismo y vida de los habitantes de Sololá. / Foto: Luis Pérez

Eleazar Peralta, Director de la Unidad Técnica del Consejo Nacional de Áreas Protegidas, (CONAP), dice que con el incendio se ve afectado el ecosistema del bosque seco. A largo plazo esto ayudará a eliminar malezas que pueden afectar la competencia natural por lo que esto ayudaría a una mejor regeneración, pero esto sería evidente hasta dentro de dos o tres años y que de todas formas es negativa la quema de esta vegetación.

El humo se expandió durante una semana. / Foto: Luis Pérez.

“Es un bosque que está más adaptable al cambio climático, cuando es invierno o verano se adapta fácilmente, por lo tanto es lamentable que se vea afectado por el fuego, perjudica la biodiversidad. Hacemos un llamado a las personas para que eviten la quema agrícola en estos bosques, principalmente si no la logran controlar”, asegura Peralta.

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