Hace un par de días vi que Marvin puso un estado en Facebook  que me pareció genial para el titular de una entrevista e imagine ese titular con la foto de perfil que tiene. ¡Cabal! Pensé, esa onda se va ver chilera.

A este poeta incansable lo conocí hace varios años mientras buscaba notas para el diario y después vi en YouTube una presentación donde declamaba un poema tras el asesinato de Facundo Cabral.

En fin desde que recuerdo, Marvin siempre ha estado metido en el rollo de la cultura en Xela y como quería ver que pensaban ustedes a cerca del titular y la foto de perfil, aquí está la entrevista.

¿Quién es Marvin García?

(Es muy difícil de responder) pero soy poeta, gestor cultural y editor k’iche’ que nació en 1982 (la época más fuerte de la guerra) y estoy comprometido con la construcción de la paz por medio de la poesía.

¿En qué momento nació la idea de hacer el FIPQ?

Nace en los primero años del siglo XXI, como una idea de un grupo de amigos que queríamos dar a conocer nuestros poemas y que luego fue tomando un carácter más grande hasta llegar a lo que hoy tenemos.

¿Qué tiene que ver la poesía con tu cosmovisión?

La poesía ha sido el camino para sensibilizarme, para hacerme más humano y así entender y ver de otra forma los grandes problemas que como sociedad tenemos y aportar un poquito a cambiarlos, si algo debo agradecerle a la poesía fue que me enseñó el camino hacia la espiritualidad, a mi origen.

 Hay una parte de la sociedad que se resiste a hablar de desapariciones, dicen que es como querer desenterrar el pasado y crear conflicto. ¿Por qué es necesario reconocer a los desaparecidos?

El tema de los desaparecidos que son más de 45 mil (un número muy alto) es un tema no resuelto que como sociedad tenemos que reconocerlo y asumirlo, no podemos pensar en un futuro si la herida sigue abierta, hay que hablarlo con el único fin de que no se vuelva a repetir.

 La inauguración del 13 FIPQ lleva el nombre de “ceremonia al fuego perdido” y la clausura “homenaje a la niñez que buscamos”. ¿Qué onda, que quiere decir?

Este año se decidió que la inauguración se llame “ceremonia al fuego perdido” como una forma de dignificar y recordar la obra de Roberto Obregón, poeta que fue desaparecido y hoy su trabajo debe ser recordado, un poemario de él lleva ese nombre, y la clausura será un homenaje a las y los niños que fueron desaparecidos durante la guerra y a los que desaparecen a diario producto de una sociedad hostil, también a sus familias  que continúan en la búsqueda. Queremos también recordar a las niñas victimas del hogar seguro, lo queremos hacer desde el amor, el respeto y la esperanza. Estas dos actividades son las más concurridas en el festival, el año pasado tuvimos mucha asistencia, estos años estamos planificando un espectáculo de primer nivel, de acceso gratuito y libre.

 Más de 40 poetas, para el 13 FIQP, me imagino es un chance muy pisado. ¿Cómo le haces, para costear el evento?

EL festival afortunadamente crece, eso significa que estamos haciendo bien las cosas (con mucha humildad y amor) afortunadamente hemos encontrado en el camino aliados que creen y respaldan, espiritual, conceptual y económicamente este proyecto, en su mayoría instituciones públicas, cooperación internacional, agencias humanitarias, universidades, grupos organizados de la sociedad civil.

¿Qué sentís cuando miras los lugares llenos de gente que llegan a las actividades del festival?

Si algo me ha enseñado coordinar el FIPQ es la capacidad de soñar, cuando veo que todo va caminando bien, hay gente, empiezo a soñar en el festival siguiente.

 ¿Cómo definís los 36 años del conflicto armado?

Como un perro rabioso que nos mordió las manos o como una noche larga.

 No todo es chance va. ¿Qué tal las fiestas, las de festival?

El festival es una experiencia, así que los poetas viven una semana llena de muchas cosas, entre ellas las fiestas, las que muy responsable y tristemente no disfruto por estar muy cansado, la fiesta se da el resto del año.

 ¿Qué ha sido lo más chistoso que te ha pasado durante el FIPQ?

Hace cuatro años, teníamos un bus tan viejo pero tan viejo que el regreso de Xela a guate duró 18 horas y los poetas no tuvieron otra que emborracharse, fue lindo.

 ¿Hay FIPQ y Marvin para rato?

Este año llegamos a la edición  13, un número sagrado, el inicio de nuestra madurez, tenemos un plan estratégico que nos lleva a la edición 30, si hay vida, tenemos FIPQ para muchos años.

 ¿Por qué los poetas siempre andan metidos en marinitas vos?

Odio las discos y esos bares poseros, no me gustan, marinitas es una especie de refugio, la rocola, es un lugar donde se puede hablar y  escuchar música, algo sencillo, porque al fin y al cabo de esas cosas sencillas está hecha la vida.

 ¿Es difícil hacer poesía?

Si asumís la poesía como un oficio, claro que es difícil y debe ser así, hay que trabajar y prepararse, pero al final el ser poéticos es algo sencillo, hay que aportarle a la intuición,  fijarse en los pequeños detalles de la vida.

 Gracias por el tiempo Marvin y gracias por lo que haces por Xela.

Gracias a vos hermano, esto debe ser una máquina colectiva y compleja, la solidaridad y la confianza a eso tenemos que apostarle.

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