Por: Santiago Boton

“LA GANANCIA” QUE DEJÓ LA MINERA EN LAS COMUNIDADES.

Las comunidades asentadas alrededor del campo minero de Montana Exploradora, sostienen que una parte de estas “ganancias” son visibles y una buena parte, invisibles, pero que estruja el alma de las personas, según narraron en las entrevistas para la cadena internacional “TeleSur Noticias”.

Las viviendas han sido severamente dañadas.

Son ocho comunidades que atestiguan que la mina Marlin, Montana Exploradora de la filial de GoldCorp, heredó “graves impactos ambientales y sociales” durante sus más de doce años de explotación en el municipio de San Miguel Ixtahuacán, San Marcos.

Los daños abundantes, se encuentran en las viviendas; paredes y pisos de cementos con rajaduras que le atribuyen a las constantes detonaciones de explosivos que realizó la empresa en el subterráneo, según patentiza Magdalena Domingo Ruiz, una de las afectadas. En total son más de 90 familias, de un área específica, que tienen problemas con sus casas.

Esta escena se repite en múltiples viviendas.

LOS TÚNELES NO RESPETARON LÍMITES TERRITORIALES

El problema más serio que perturba la tranquilidad de los pobladores, según Miguel Ángel Bámaca Mejía, uno de los dirigentes comunitarios, es la existencia de un número no determinado de túneles que pasan por debajo de las comunidades y pone en peligro la vida de los habitantes, según sostiene.

Dayan Pérez, un joven de 17 años de edad, que también comparte la preocupación de las comunidades; cuenta que los túneles no respetaron límites territoriales y pasan por debajo de propiedades de familias que desconocen de ello o por debajo de propiedades que no fueron concesionados a Montana Exploradora, según sustenta.

Las constantes detonaciones han provocado deslaves y hundimientos.

Bámaca Mejía, organizó un recorrido donde se puede ver hundimientos o absorción de tierras provocados por el desmoronamiento interno de los túneles. En el bosque también existen varias grietas y algunas áreas están acordonadas con cintas de advertencias de “Peligro”, porque la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres CONRED las ha declarado inhabitables.

¡Por cierto! Comentan fuera de cámara que la CONRED les ha informado que las grietas y las rajaduras en las viviendas se derivan de movimientos telúricos porque el departamento de San Marcos, es sensible a los sismos y que los daños no tienen relación con la actividad minera.

Han cercado las áreas donde existen grietas para evitar accidentes.

Los habitantes temen que las futuras generaciones pueden ser tragadas por la tierra, que por desconocimiento se asienten sobre el paso de los túneles. Un ejemplo que citan para ilustrar el peligro, son los hundimientos ocurridos en Ciudad Nueva, zona 2 de Guatemala, durante los años 2010 y 2011 y por de pronto, dicen que podrían correr la misma suerte que los habitantes de la colonia Cambray II, de Santa Catarina Pinula, Guatemala, que fueron devastados por un deslizamiento en la noche del 2 de octubre del año 2015.

ROCÍOS DE CIANURO

En las instalaciones de la minera existe una laguna que los pobladores le denominan “presa de cola” las aguas reflejan el azulado del cielo, una presa aparentemente inofensiva; la realidad, dice Olimpia García López, está contaminada con químicos, principalmente cianuro, que el sol evapora y posteriormente se rocía sobre los tejados, perjudicando la salud de los niños, entre ellas, aparición de ronchas y caídas del cabello, narra la madre afectada.

Además esa “laguna de cola” concentra las aguas de los distintos pozos y nacimientos que empezaron a secarse en las comunidades, desde el año 2006, lamenta García López.

LA DESINTEGRACIÓN FAMILIAR

Los distintos entrevistados reconocen que la minera Marlin, generó empleos para un cierto número de comunitarios. Algunos trabajadores fueron “muy bien pagados” y cuentan que llegaron a ganar hasta Q14 mil mensuales.

Estas personas que lograron una estabilidad económica, la mayoría cayeron en la desintegración familiar. Cambiaron de esposas y dejaron abandonados a sus hijos “muchas señoras están sufriendo ahorita con sus hijos” según narra Evelia Olimpia García.

Una historia similar arrastran aquellas personas que vendieron sus terrenos a la minera “antes fuimos a trabajar en las fincas y pudimos comprar un terrenito, pero mi esposo lo negoció con la minera y con ese dinero se llevó a otra mujer” lamente Virginia de León.

En este contexto agregan el apocalíptico divisionismo que se instauró entre los habitantes de las comunidades “hijos contra padres, hermanos contra hermanos, vecinos contra vecinos…” unos defienden a capa y espada a la minera, otros la rechazan rotundamente, según describen los entrevistados.

EL REPROCHE DE PERSONAS ALEDAÑAS

Además del martirio que les ocasiona los daños materiales, los afectados también tienen que sufrir los reproches y reclamos de personas aledañas, quienes constantemente les echan en cara que porqué aceptaron el ingreso de la minera.

Miguel Ángel Bámaca, aclara que nunca aceptaron el ingreso de la empresa, se instalaron en el municipio a base de mentiras, engaños y extorsiones a los campesinos.

Las declaraciones de Bámaca, coinciden con otras entrevistadas, que recuerdan, cuando la referida empresa minera les aseguró que se dedicaría al cultivo de orquídeas en la localidad.

María Sabina Hernández Sinto, otra afectada, relata que cuando la oposición endureció, los trabajadores de la empresa, amenazaron con declarar sus propiedades en terrenos municipales, si no accedían a negociarlas.

AFECTADOS DESCONOCEN PLAN DE CIERRE.

La resistencia contra la explotación minera germinó entre los años 2005 y 2007, según refieren los entrevistados, y fuera de cámara reconocen que han sufrido una serie de desestabilizaciones “como la empresa tiene mucho dinero y ha venido a manipular a los compañeros” relata Hernández Sinto, en referencia al soborno o la compra de voluntades en que han caído algunos comunitarios.

También se observan grietas en los pisos de los hogares.

El 27 y 28 de junio reciente, las ocho comunidades endurecieron la resistencia para presionar al gerente de la minera, a que responda y repare algunos de los daños materiales remediables, antes de que se retire del municipio, según declaraciones de Aniceto López Díaz, de la comisión de Vigilancia Municipal de San Miguel Ixtahuacán.

Los afectados exigen la restitución de tierras, viviendas dañadas, introducción de agua potable, reparación de las carreteras, un tratamiento adecuado a las contaminaciones expuestas como la “presa de cola”, entre otras medidas.

Con la idea que sus demandas sean atendidas, los pobladores retuvieron una aeronave con matrícula TG-JCE. Argumentan que llegaron a ese extremo porque se han sentido burlados en una mesa de diálogo que no ha dado ningún resultado durante tres meses.

Montana Exploradora anunció el cierre de operaciones en San Miguel Ixtahuacán, San Marcos, desde el 30 de mayo reciente y los comunitarios aseguran que desconocen “el plan de cierre”, “es un cierre prácticamente fantasma, porque se desconoce a nivel del municipio” concluye López Díaz.

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