Hilda de León Xavier es una mujer guatemalteca que emigró a los Estados Unidos cuando era adolescente. Desde que llegó vivió el impacto del viaje, las consecuencias del sueño americano y el dolor del adiós a su pueblo natal. Hilda es originaria de Las Brisas, un caserío de Sibilia, municipio  del departamento de Quetzaltenango, pero las circunstancias la llevaron al Estado de Oklahoma junto a sus papás y uno de sus hermanos.

En Oklahoma radica la mayor cantidad de reservas y pueblos nativos americanos, sin embargo, estadísticas revelan que actualmente viven más hispanos en Oklahoma que aborígenes, una buena  cantidad de latinoamericanos que ha emigrado a Oklahoma ha decidido realizarse como empresarios, activistas y líderes, tal es el caso de Hilda de León y en la siguiente entrevista nos acerca a la comunidad guatemalteca y a su propia experiencia de mujer activista, madre y artista.

¿Quién es Hilda de León?

Soy otra mujer emigrante como las miles de mujeres que han venido a este país y han tenido que superar barreras, soy guatemalteca pero me considero hija adoptada de otras maravillosas culturas, como la de la India, la mexicana, peruana, colombiana, venezolana, ecuatoriana, puertorriqueña y de Asia, en fin, soy parte de una familia muy grande, soy bailarina y el baile es para mí la forma fundamental donde inicio con el activismo, soy madre y es de los roles que más disfruto.

¿De qué edad llegaste a Oklahoma y cómo era el panorama social, económico y artístico latino en ese momento?

Tenía 11 años y en ese momento se empezaban a dar los primeros pasos para los espacios que se han logrado en  este momento, sin embargo los años 90 fueron complicados había mucha represión, censura y miedo de todos los que estábamos  ilegalmente, actualmente las cosas han mejorado, a pesar del último acontecimiento político en el país.

¿De qué manera el baile nos puede unir como personas y como a través del baile realizas tu activismo?

Recuerdo que en la escuela nos dejaron preparar un baile y yo decidí que quería bailar marimba, así que mi madre con mucho esfuerzo logró conseguirme el traje de Quetzaltenango, después el problema era que no sabía bailar al son de la  marimba, así que mi madre también me ayudo respecto a eso y armé mi baile, desde entonces los sones y la marimba formaron parte de mi vida, así me inicié en el baile.  El baile es el idioma corporal universal, siempre puedes conectar a través del baile, incluso puedes encontrar el amor en un baile como fue mi caso, yo conocí a mi esposo bailando, él es de la India y es un tanto tímido y quizás si no hubiéramos bailado en una noche de fiesta no nos hubiéramos conocido, no hubiéramos conectado y por lo tanto no nos hubiéramos enamorado. El baile me ha permitido reclutar artistas, conocer gente talentosa y apoyarles a través de diferentes organizaciones.

¿Cuál es tu trabajo actualmente con la comunidad latina y en que organizaciones has colaborado?

En este momento participo en ¨Word Experiences Foundation¨ soy la directora del departamento de Alcance Comunitario, el objetivo con esta organización es poder informar y crear conciencia en los estudiantes de la diversidad cultural que hay en Oklahoma y que ellos son parte de esta diversidad, al ser parte de esta diversidad no tienen que sentirse avergonzados o excluidos, al contrario se debe ampliar y mejorar nuestros puntos de convergencia para fortalecernos y sobre todo amar nuestras raíces, nos urge fomentar el amor hacia nuestros orígenes para después reconocerlos sin miedo y poder transmitirlos como derecho humano fundamental.

He colaborado y he sido voluntaria en organizaciones que ayudan a erradicar la trata de personas, además de participar en ¨Calle 2-5¨ esta organización trabaja en sur de Oklahoma con mucha de la comunidad mexicana y jóvenes talentosos  que  requieren de arte para salvaguardarlos, también estuve de voluntaria en ¨Bethel Foundation¨ donde nuestra prioridad son madres solteras, soy miembro activa de ¨Hispanic Arts Council of Oklahoma¨ y ¨Asia Society of Oklahoma Inc.¨,  la lista es grande pero principalmente me gusta apoyar a organizaciones que están emergiendo y no tienen mucho apoyo del sector privado ni gubernativo.  También soy voluntaria en MITA’s Foundation, organización donde ayudan a los niños pobres de Perú y soy la fundadora de Asociación Guatemalteca Manos Unidas

¿Cómo crees que la mujer latinoamericana, emigrante que se encuentra en Oklahoma logra mantener su cultura sin ser censurada o empujada a olvidar?

En realidad es una lucha de día a día, porque se cree que al venir acá debemos cambiar para siempre nuestro idioma, nuestra gastronomía, incluso nuestros bailes, pero en realidad justo estos elementos culturales tan importantes es lo que nos hace sobrevivir en este país, estas acciones de recordar y de ir heredando a nuestros hijos nacidos acá, es un trabajo que  la mayoría del tiempo es responsabilidad de las mujeres,  y logramos hacer bien nuestro trabajo porque lo hacemos con amor y desde el hogar. Hay  mujeres muy importantes en la comunidad latinoamericana que se han posicionado muy bien empresarial y económicamente en Oklahoma y con su trabajo nos ayudan a no olvidar nuestras raíces, como Verónica Zelada del restaurante Café Kacao ella a través de  la gastronomía guatemalteca ayuda a que no olvidemos, también Ruth Rodas de la tienda ¨Guatemala¨ una mujer empresaria que vende productos básicos y de consumo diario de Guatemala y Latinoamérica y Adriana Baronda que es de Colombia y trabaja dando talleres por cuenta propia tocando temas  del empoderamiento de la mujer y culturales.

¿Hilda si no hubieras venido a Oklahoma y estuvieras en tu aldea ¨Las Brisas¨, Sibilia, cómo crees que sería tu vida actualmente?

(Se queda pensativa, ríe y suspira)

Creo que sería feliz de igual manera como lo soy acá, sin embargo por la falta de oportunidades y de espacios para las mujeres que decidimos ser artistas o lideresas, no creo que estuviera ayudando a más personas, quizás estaría dedica a la casa, al campo o quizás hubiera ido a la ciudad (Xela) a estudiar algo pero mis padres hubieran tenido que sacrificarse aún más para darme estudio, es una pregunta complicada pero puedo decir que amo mi tierra sin embargo me hubiera costado mucho lograr mis sueños, por eso urge más apoyo a las niñas, jóvenes  y mujeres para que ellas y ellos también logren realizar sus sueños sin la necesidad de emigrar y dejar todo lo que aman.

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